Temblores del Cuerpo y del Alma

En las tardes azules de verano, iré por los senderos, picoteado por los trigos, pisoteando la hierba menuda: Soñador, sentiré la frescura en mis pies. Dejaré que el viento bañe mi cabeza desnuda. No hablaré, no pensaré en nada: Pero el amor infinito montará en mi alma, e iré lejos, bien lejos, como un bohemio, por la naturaleza, feliz como con una mujer.

Friday, April 14, 2006

Beltolt Brecht

Poema de Bertold Brecht

Palabras de un obrero a un médico

¡Nosotros sabemos lo que nos enferma!Cuando nos sentimos mal nos enteramosque eres tú el que nos va a curar.
Durante diez años, nos dicen,en hermosas escuelasconstruidas con dinero del pueblo,aprendiste a curar, y tu cienciate ha costado una fortuna.Tienes que saber curar.
¿Sabes curar?En tu consultorionos arrancan los haraposy tú aplicas el oído a nuestros cuerpos desnudos.Una mirada a los harapos te informaría mejorsobre la causa de nuestra enfermedad. La misma causadesgasta nuestros cuerpos y nuestras ropas.
Dices que el dolor en el hombroproviene de la humedad, de la quetambién proviene la mancha que hay en la pared de nuestra casa.Dinos entonces:¿de dónde proviene la humedad?
Exceso de trabajo y falta de comidanos hacen flacos y débiles.Tu receta dice:“Tiene que aumentar de peso.”Es como decirle al juncoque no debe mojarse
¿Cuánto tiempo nos dedicas?Es evidente: la alfombra de tu casacuesta tanto como cinco mil consultas.
Probablemente dirás que eres inocente.La mancha de humedad en la pared de nuestra casadice lo mismo.
Bertolt Brecht